domingo, 3 de mayo de 2009

CRÓNICA MAPOMA 2009 POR KIKO


MARATHÓN MADRID ¡UFF….. QUÉ DURO!

¡Hola otra vez amigos, esta vez con el Maratón de Madrid que como bien que titulo en esta crónica qué duro que es.
Una vez más nos volvemos a concentrar miles de corredores para realizar esta hazaña tan dura y emocionante que al igual que el soldado griego Filipides, hizo para anunciar la victoria, todos nosotros intentamos imitarle para también anunciar nuestra victoria personal a nuestros familiares y compañeros de afición
En el Maratón, valemos todos por igual, ya seamos profesionales o populares, no hay distinción alguna, altos, bajos, gordos, peones, empresarios, licenciados, directores o parados, a todos nos mueve lo mismo, ese reto tan grande de correr 42.195m y superarlo con la única diferencia en el tiempo que empleamos cada uno para cruzar la meta.
Yo creo que lo más comentado del maratón de Madrid, es el recorrido y el perfil, y este año se oia mucho entre los atletas, “han cambiado el tramo final, y lo han suavizado un poco, haber que tal esta vez” yo pienso que por mucho que retoquen el circuito, Madrid es Madrid y la orografía de la capital no permite hacerlo tan llano como en otros sitios, así que para mi pienso que sería más suave para el que pinto el gráfico y el perfil, o como bien dice “El Sombrilla” si le dieran la vuelta y lo hiciésemos a la inversa, porque creo que todos volvimos a coincidir una vez más “QUË DURO”, pero nosotros más duros ya que no faltamos a la cita pinten como lo pinten.
Llegué el sábado por la tarde con toda mi familia a Getafe, ya que nos hospedábamos allí en el “ NH VERÓNICA” ***** íbamos toda tropa (mi mujer Patri, mis tres hijos Pablo, Julio y KIKO y como no mi querida suegra FiFi Jeanete y mi cuñada Lola, asiduos a todas las carreras.
Siempre vamos al mismo sitio, ya que nos reciben y nos atienden como si fuéramos de ¡LA FAMILIA! El viaje como siempre resulta muy agradable, sales de Alicante con ganas de llegar pronto , ya que aparte de correr el Maratón, vamos a ver a la familia y pasar un buen fin de semana todos juntos. Pues eso, después de hacer una paradita para comernos esos bocatas de carne con tomate que hace mi suegra tan exquisitos (aunque a mí no me tocó ninguno) y tomar un cafetito volvimos a emprender el viaje ya que quedaba poco y entre canciones y risas llegamos en seguida.
Tengo que decir que una vez más me equivoqué para llegar a Getafe, aunque mi cuñado Pedro, siempre me da las indicaciones exactas para llegar bien al destino, (si he ido veinte veces las veinte me he equivocado, lo reconozco, no me da vergüenza decirlo, pero también tengo que comentar que los copilotos, que llevo a mi lado, son de aúpa y siempre me están corrigiendo, “POR AQUÍ NO, ES POR ALLÍ, EL AÑO PASADO ENTRAMOS M30. ETC) y yo como les hago caso, al final termino en cualquier parte, menos en Getafe.
En fin tendré que comprarme un GPS. Ya llegado a Getafe nos estaban esperando Vero, Pedro y Carlos, su hijo pequeño (1,90m el tío) dejamos todos los trastos y Pedro padre, como siempre tan amable me acercó a la feria del corredor para recoger el dorsal y ver un poco aquello, la verdad es que está bien montado, hay muchos estand y como no algún profesional firmando autógrafos, aunque solo conocí a Julio Rey, (que por cierto se retiró en la carrera).
De vuelta al NH, lo primero que hice, fue ponerme el chip en la zapatilla y el dorsal en la camiseta ya que suelo que suelo despistarme, y esta vez no estaba mi compañero John, para recordármelo.
Como la tarde acompañaba, enseguida nos fuimos a dar una vuelta e ir al parque con los nenes y sus primos a que jugaran un rato, a destacar mi hijo KIKO que es un terremoto y gran admirador y amigo de su tío Pedro Padre, ya que lo quiere muchísimo (pelusilla) y lo agota.
Nos retiramos pronto a cenar ya que había que descansar, por lo menos yo, que el sábado trabajé + viaje con niños (esto para quien lo entienda) y estaba un poco cansado pero de fondo en el pensamiento con ganas de enfrentarme un año más al maratón de Madrid, Al final, las 12 de la noche y yo sin acostarme, ya que hubo partido Barça, Valencia y aunque no soy muy aficionado, si que disfruté del partido con la compañía de la familia, mitad Barça, mitad Madrid.
Por cierto, se olvidaba la cena, mi cuñada Vero, me preparó un palto de pasta, para cargar los últimos cartuchos de energía para el día siguiente, y cuando me puso delante me quedé de piedra, podría cargar energía para el día siguiente y una semana más, así que me lo comí todo pensando en los 42.195 del día siguiente.
Ya solo quedaba ir a dormir y poder pasar una buena noche, pues es requisito principal para poder levantares con fuera para afrontar el gran reto. La verdad que entre el platazo de pasta que me metí , el “tic-tac” del despertador, el “chup, chup” del chupete de KIKO, los ronquidos de Pablo que siempre está “Taponao” la búsqueda del cojín de Julio, la escandalera que hacían los del camión de la basura y los pensamientos propios que tenía para la carrera, cuando fui a dormirme, ya había amanecido y se me pasó un poco la hora que tenía prevista para levantarme, así que miré el reloj y salí de la habitación pitando a darme una buena ducha de agua fría, para en seguida desayunar ligerito y salir con el tiempo justo para Madrid.
Al igual que el año pasado, fue mi cuñado Pedro el que me acercó hasta la salida, de camino, iba pensando si podría ver a algún compañero de mi club, ya que iban a correr el gran Demétrio, Andrés y Mario (la pareja) también a Paco del Km21, Vicent (no fumes cabró) de La Peña El Flato y al Sombrilla y Maite entre otros, pero con tantos corredores, sería imposible, pero como bien se dice, “que pequeño es el MUNDO” primero me encuentro a Demetrio, por el museo del Prado y nada más bajar del coche casi le doy con la puerta en los coj…. Al Sombrilla, así que abrazos gratis y alegría de vernos que eso recarga las fuerzas un montón.
A la pareja nos los pude ver, pero si oí los ánimos que me dieron su familia, a Paco lo vi en plena faena ya que íbamos con la misma liebre de sub-3.
Llegamos a las 8,25h aproximadamente y el Paseo de recoletos estaba desbordado de atletas de todas partes, tengo que deciros que como me retrasé un poco, los nervios me traicionaron y no pude retirar parte del “ollon” de espaguetis del día anterior, así que me fui un poco lleno, y eso no me gustaba, cogí una botella de agua, le pegué dos tragos y de repente, entraba en un aseo o explotada allí mismo, así que me fui directamente a los partátiles y conforme los miraba, (15 o 20) veía que no había mucho tránsito y pensaba, que raro, si las colas son siempre de una milla por lo menos, así que dije, que suerte, y a la que voy directo a uno de tantos, alargo la mano para abrirlo y oigo un grito al unísono (¡HEEEE, listorro, cabró, etc,) a la cola a lo que me giro y veo una cola de tíos a mi izquierda, todos piropeándome a la vez que me quedé alucinado, no me di cuenta, ya que iba tan ciego mirando los retretes, que ni los vi así que una de dos, o me llevaba todo a correr con lo que eso supone o me cagaba encima (con perdón), así que opté por hacer cola y logré entrar a las 8, 50h. justito para el pistoletazo de salida (lo que vi allí dentro ya no os lo cuento) que a gusto me quedé, salí con una fuerza impresionante, corrí y logré colocarme entre los primeros para la salida, a la izquierda Gallardón y otras autoridades, por delante como siempre, los conguitos y la élite, por detrás 10.000 ti@s y por encima de todos ell@s lluvia de camisetas saltando como si fuesen palomitas de maíz.
Todos nosotros como siempre, con la vista puesta en nuestras liebres y todos preparados para pulsar nuestros instrumentos de registro al son del pistoletazo y pitido de la alfombrilla. De repente, ”PUMMMM” ya no había vuelta atrás para algún arrepentido, o salía o la marabunta te dejaba tieso. Fue una salida buena ya que Recoletos y Castellana son inmensas, sin empujones, y con buena colocación para comenzar el gran reto.
Salimos con algo de viento y lluvia e incluso granizó en parte del recorrido, pero no llegaba a molestar, por lo menos a mi, había que ir con cuidado para no dar algún resbalón, ya que en algunos tramos la calzada era más resbaladiza y notabas como la zapatilla perdía tracción, de hecho en el grupo de sub-3 se resbaló un corredor y fueron encima de él 5 o 6 más, y es que a veces, vamos pisándonos los talones unos a otros (sin guardar la distancia de seguridad) y para esas cosa es mejor estar más distanciados. A pesar de lluvia había muy buen ambiente, había mucha gente por todas partes, música y animaciones y eso te recarga las fuerzas con forme avanzas. Al igual que en Barcelona, había un grupo de corredores que se quejaban de las liebres, en este caso las sub-3 ya que iban demasiado rápidos a lo que el capitán de ellas, reconoció y nos explicó que era mejor, ya que los últimos kms eran muy duros y si aguantábamos tendríamos ese pequeño crédito de tiempo para cumplir con nuestros objetivos, a lo que hubo corredores que optaron por no seguir a la liebre.
El medio Maratón lo pasamos en 1h 27´ ósea por debajo de lo previsto, y eso te daba que pensar un poco, ya que había que empezar el otro medio, mientras tanto, dejo de llover, incluso salió el sol. Como siempre, en todas las carreras, tienes sentimientos buenos y malos (que si notas algo en el pie, el gemelo, la espalda etc) y sobre todo en estas tan largas te acuerdas de vez en cuando del famoso muro (cuando me llegará, en qué Km etc) a mí en el maratón de Sevilla, prácticamente cuando lo vi, pasé olímpicamente de él y me fue muy bien , en Barcelona lo noté con todo el dolor del 40 a meta y también le día la espalda y aquí lo empezaba a notar en el Km 28, ya que mi regla, es que cuando oigo el sonido de mis zapatillas más de la cuenta, es que algo no va bien, ese claqueteo, significa que estás empezando a estar cansado, que no levantas las piernas bien y el braceo ya no va acorde con tu zancada, “pareces una marioneta” y esas eran mis sensaciones en el 28, se me fue mi querida liebre bastantes metros y ya empecé a agobiarme un poco, de repente, pasó por mi lado el famoso atleta que quiera hacer el record Guines de maratones, eso me llamó mucho la atención ya que lo había visto en la Tv y me quedé con su cara y su forma tan peculiar de correr, además dijo que iba a salir en el MAPOMA y que lo quería hacer por debajo de 3 horas, así que iba en nuestro grupo y no me di cuenta, o es que iba más rezagado, ese encuentro me animó mucho y me puse de sombra detrás de él, sin despegar la vista de sus zapatilla e intentando imitar su zancada tan peculiar a ver si se me pegaba algo de tal forma que entretuve tanto con este tío, que pasé del muro y de la madre que lo pario, y cuando me fue a dar cuenta, ya estaba charlando con él y compartiendo avituallamiento.
La verdad es que no fijarme mucho en los Kms, pero los carteles eran tan grandes, que eran inevitable verlos, así que ya venía el 36 y empezaba lo peor hasta el final, cada vez quedábamos menos en el grupo y no paraba de ver gente que se retiraba después de tantos Kms ( qué pena) para mí pensaba, “que no me pase a mí” y G.D. no me pasó, continué con todas mis fuerzas, cuesta arriba, intentando no variar el ritmo, a pesar del cansancio sin dejar escapar otra vez a la liebre que paso a ser el MARATÓNMAN este tan particular.
Ya en el tramo final, vi el Km 40 y se me había escapado un poco la liebre, pero eché un vistazo a mi crono y marcaba 2h 49´con lo cuál sabía que si aguantaba un poco más las 3h las tendría, pero aquello se empinaba más y aquí me acordé, de mi compañero y muy buen atleta Enrique Gallego, (Yo le llamo el manager del Apolana “EL TIGRE” ) lo primero porque cuando tenemos la oportunidad de entrenar con él nos pone finos a todos y lo segundo, es por una poción mágica que tiene él y que se aplica antes de competir (ojo, no doping). Dicho esto, tuve la oportunidad de hacer dos tiradas largas con sus cuestas al final y que recuerdo que le decía lo que daría yo por subir así en MADRID, así que volví a sacar fuerzas y apliqué lo dicho y pude llegar a meta con una alegría inmensa de haber superado el RETO DE MARATÓN DE MADRID, porque es un reto, cumpliendo con el objetivo de llegar por debajo de las 3h.
Que felicidad al pasar por debajo del crono, no hay premio mayor que ese, como decía en Sevilla no sabes si reírte, llorar o tirarte al suelo, es un momento mágico y único, así que lo disfruté con todos los compañeros que estuvimos casi toda la carrera juntos con abrazos y elogios por la gran hazaña ya realizada.
Me hice una foto con MARATON MAN y quedé con él para el maratón e Vitoria el 10 de mayo.
Bueno amigos voy a parar, ya que se me va la mano con tanta emoción.
Quiero saludar desde aquí como siempre, a toda la gente que me apoya y comparte con migo este gran deporte y afición.
A mis compañeros del CLUB ATLETISMO APOLANA, a los que corrieron en Madrid la maratón, a Demetrio y su simpática mujer, a la pareja ANDRÉS y MARIO, y sus mujeres e hijos, a mi tocayo FRANCISCO (Km21)por su tiempazo, a VICENT (no fumes cabró) y el ALCALDE, al SOMBRILLA (incombustible) y MAITE, a DIEGO el montañés muy buen compañero y entrenador, a MARIO (Santa Pola) al COCA y MAYKEL (equipo natación) y finalmente al NH VERÓNICA ***** y a toda su familia VERO, PEDRO PADRE, PEDRO HIJO, CARLOS, LAURA y LETI, a la FIFA 80, LOLA, y a mi querida y abnegada mujer PATRI y mis tres hijos PABLO (Krac) JULIO (Kroc) y KIKO (Kruc).
Hasta la próxima CORRIENDO VOY CORRIENDO VENGO
KIKO.

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