lunes, 10 de octubre de 2011

MIS RECUERDOS SOBRE LA MEDIA MARATON DE ALMUDAYNA 2011 (por GASPAR CAMPELLO)

Hoy he corrido 21 km por montaña. Se trata de de la 6ª edición de una prueba bastante dura llamada Al-Mudayna.

Se sale de un pueblo vecino de Caravaca de La Cruz, llamado Almudena. Allí convergen cuatro carreras diferentes: 1/2 maratón corriendo, 1/2 maratón andando, maratón y montanbike.

He participado en la 1/2 Maratón corriendo, al igual que el año pasado. El tiempo invertido en ella, ha sido de 2:47, teniendo la gran suerte de quedarme 3º clasificado de mi categoría, al igual que el año pasado.

Ha tocado diana a las 5 de la mañana y en una hora y media, ya estaba en Almudena, sobre las 7:15 horas. He recogido el dorsal y me han invitado a magadalena con chocolote, a igual que para comer con paella, fruta y natillas.

A las 18,15 h. ya estaba de nuevo en casa. Todo un sábado invertido en cansancio con gusto y rodeado de cantidad de compañeros.

A las 10 de la mañana, un autobús nos ha trasladado, en un tiempo de veinte minutos a un campo enorme. Allí hemos esperado que fueran las 11 para que dieran nuestra salida y mientras tanto han pasado 15 o 20 maratonianos de 79 que habían salido a las 9,30 desde el mismo Almudena.

Llegan las manecillas del reloj a la 11 y salimos unos 140 corredores y corredoras con el fin de recorrer esos 21 km con un perfil de una sierra auténtica. Hay varias subidas y bajadas, una de cada, brutales. Las otras más llevaderas.

El sol radiaba en lo alto pero por en medio de los bosques nos cuidaba la sombra y en los altos nos refescaba el airecillo fresco.

Durante el recorrido, nos han mimado bastante bien los voluntarios a base de agua fresquita, barritas energéticas, isotónicos y geles. Y por mi parte, con un poco de control en las zonas fáciles, concentración en las difíciles y un poco de paciencia, han hecho que llegara sano y salvo a meta, en donde nos estaba esperando numeroso público, animadoras, fotógrafos, alfombra roja y los clásicos Centuriones, custodiando el arco de llegada con el reloj que marcaba el tiempo invertido.

Decir, también, que durante el recorrido de los 21 km, ha imperado la educación y el compañerismo de los andarines que nos han dejado pasar a los que circulabámos más rápido y nosotros a las bicis. Pero no tanta educación ha aflorado a la hora de desprenderse de los envases vacios. El sendero ha quedado marcado no sólo por las piedras y tierra movidas y lo puesto por la organización. Existen corredores a los que se les puede catalogar de auténticos "guarros". La lástima es que siempre leen estas cosas los que menos culpa tienen.

Para no cansar demasiado, dejo de escribir más, desenado salud para todos y hasta la próxima aventura.

08/102011. Gaspar Campello.   ENLACE DE FOTOS

1 comentario:

Trapatroles dijo...

Hola Alberto: Yo la hice hace tres años en plan senderismo y ¡tela marinera! sobre todo la Cuesta de las Cabras.