martes, 28 de febrero de 2017

LAS 10 LEYES DE LAS LESIONES DEL CORRER



Ley 1: Las lesiones no son un acto de Dios.
Ley 2: Cada lesión progresa a través de cuatro grados.

Grado 1: Una lesión que causa dolor luego del ejercicio y que a menudo solo se siente algunas horas después que el ejercicio ha terminado. Son molestias menores y dolores, tales como la rigidez de los isquiotibiales. Son signos de alarma temprana.

Grado 2: Una lesión que causa incomodidad, pero todavía no dolor, durante el ejercicio, y que no es suficientemente severa como para reducir el desempeño de carrera o de entrenamiento del atleta. Ahora la rigidez de los isquiotibiales se siente durante la actividad.

Grado 3: Una lesión que causa una incomodidad más severa, que ahora se reconoce como un dolor que limita el entrenamiento del atleta e interfiere con su desempeño en carrera. En este punto ese isquiotibial puede doler lo suficiente como para condicionar la longitud de zancada. Suspende el entrenamiento y visita a un médico deportivo.

Grado 4: Una lesión tan severa que impide cualquier intento por correr. El isquiotibial ha sufrido un desgarro, una rotura fibrilar o, en el mejor de los casos, una distensión. Esperaste demasiado y ahora no tienes opción: Tratamiento médico y reposo es lo indicado.



Ley 3: Cada lesión indica una anomalía.
Ley 4: La mayoría de las lesiones son curables.
Ley 5: Los métodos sofisticados son necesarios muy rara vez.
Ley 6: Trate la causa, no el efecto.
Ley 7: El reposo completo rara vez es el mejor tratamiento.
Ley 8: Nunca acepte como definitivo el consejo de un no-corredor (médico o no.)

1. Tu consejero debe ser un corredor. Sin la experiencia de primera mano corriendo, esta persona no tendrá la suficiente comprensión (visión) para ayudarte. Por supuesto, esto no significa que todo el asesoramiento que recibas de otros corredores será sensato--solo que existe una mayor probabilidad de que sea correcto.
 

 2. Tu consejero debe ser capaz de discutir en detalle los factores genéticos, ambientales y de entrenamiento que probablemente hayan causado tu lesión. Si el facultativo no es capaz de hacerlo, (ambos, paciente y médico) no podrán llegar a nada.

3. Si fuese incapaz de curar tu lesión, tu consejero debería sentirse tan angustiado acerca de este fracaso como tú. La persona de quien tú buscas ayuda debe entender la importancia que correr tiene para tí. Desde el vamos, es patentemente ridículo aceptar las recomendaciones de alguien que es contrario a que corras.

4. Tu consejero no debería ser caro, ya que la mayoría de las lesiones de correr pueden ser curadas sin recurrir a costosos tratamientos.

 
Ley 9: Evita  la cirugía.
Ley 10: El correr recreativamente no parece causar osteoartritis.

2 comentarios:

paco dijo...

Buenos consejos pero nosotros solemos aplicar aquelllo de "haz lo que yo te diga, no lo que yo haga" jeje. Un saludico.

SANTIAGO HITOS OLIVERA dijo...

Buen aperitivo de carrera para afrontar otro gran reto como es la Transilicitana y ya va a ser la tercera ultra en lo que va de año que no es moco de pavo, mucha suerte y al lio que lo paseis bien, un fuerte abrazo.