lunes

COMIENZOS DEL CORRER

 

SIN HUMOR 2021

 


El Chatarra.


Cuando uno comienza con esto del correr siempre tiene varias excusas para explicar lo inexplicable. Tenemos varias frases hechas que justifican nuestra decisión. Estas no son más que tópicos que no resisten ni el análisis que les podría hacer un niño de dos años. Una de mis primeras justificaciones era que el trote, que no tenía por qué ser diario, sino cuando a uno le apeteciera, tonifica el cuerpo, elimina toxinas y grasas y que era una inversión en salud. ¡Bien!, en esta afirmación ya hay dos premisas, que, aunque al principio fueran ciertas, son al cabo de muy poco tiempo falsas. La primera es que el ejercicio no tenía que ser diario.

¡Desde luego que no tenía que ser diario, ya estoy planteándome hacer dobles sesiones! La segunda es la inversión en salud. ¡Vaya una quimera! ¿Salud?, ¿alguien ha visto la salud por algún lado? Desde que empecé a correr he padecido enfermedades (en forma de lesiones) que no sabía ni que existían. Este es un deporte en donde todos los dolores tienen nombre. ¡Si todos tienen nombre debe ser porque a base de padecerlos los corredores se les ha adoptado, en una palabra, se les ha hecho de la familia! La periostitis es para mí como una prima común de todos mis amigos atletas, todos tienen una. La definición de rodilla, si me guiara por como hablan de ellas los corredores, sería como un punto a mitad de camino entre el culo y las uñas de los pies, cuya forma de localización es señalando el lugar en que te duele.


¡Ah!, ¿y las uñas? Mis hijos cuando vamos a la playa me preguntan, ¿papá, tú no tienes uñas en los pies?. Para que no piensen que el deporte es malo, me he inventado el cuento de que yo pertenezco a una evolución del hombre distinta al de Atapuerca y que esta rama evolutiva carece de uñas y que pronto también perderé los dedos. Los críos, cuando eran más chicos se lo creían. Ahora ya comienzan a mosquearse. Les obligo a cortárselas y ellos en cachondeo me replican: “¡Papá, por favor, déjanos disfrutar de ellas pues como somos de la misma rama evolutiva pronto las perderemos!”.

Otra de las justificaciones que esgrimía a quien me preguntaba por mi nueva afición era algo así como: “Este es un deporte individual. Puedo practicarlo en cualquier sitio, a cualquier hora, sin depender de nada ni de nadie”. ¡Qué gran error! El noventa por ciento de los lugares en los que comencé a correr pronto me di cuenta de que no me servían. Unos, porque todo era asfalto, otros porque estaban llenos de piedras con el consiguiente riesgo de torcedura de tobillos. Otros porque no tenían cuestas, esas que son tan necesarias a principio de temporada. Otros porque a estas alturas del año debo rodar por sitios que sean llanos, sin grandes accidentes geográficos y son todo cuestas. Otros porque no se la distancia que tiene el recorrido y no puedo fijar el ritmo para cuando toca farlek o K1K2K3. ¡Cualquier sitio, y un cuerno! Tengo que adaptarme al horario de la pista para hacer series. Los días de fiesta no puedo hacerlas pues el estadio de atletismo cierra. Los de trabajo debo de ir a unas horas determinadas porque si vas por la mañana están los chicos de la universidad, si vas al mediodía el cuerpo de bomberos, a primera hora de la tarde el de policía, a media tarde el grupo de las amas de casa. Cuando cierra el comercio y se acaban las clases los fieras que solo hacen pedirme paso. ¡En fin!, acertar con la hora de ir a la pista también está complicado. Si antes cuando jugaba al fútbol sala, dependía de 10 tíos y una pista, ahora dependo de 1.000 personas y 15 ó 20 recorridos diferentes. Y ahora el porqué definitivo, la razón suprema por la que me dedico a correr: “¡Es un deporte barato, unas zapatillas y basta! ¡Ja, vaya trola!  Lo primero, para ser un corredor de categoría, es hacerse con el “look” de atleta. Camiseta y pantalón de a 30 euros la pieza, ¡mínimo! Para poder correr mucho lo primero es que a distancia no parezcas un “futbolista”.


Lo segundo, es tirar esas zapatillas que tantas alegrías te han dado jugando al futbito, con las que has sido máximo goleador del torneo de empresas durante varios años seguidos, porque fundamentalmente “¡no valen!” para correr. Como bien te indica el vendedor de la tienda de deportes, unas zapatillas, que sirvan para correr, se diferencian de las otras, de las alpargatas vamos, no en la suela, material, topología o forma de ser de las misma, sino básicamente en el precio. Unas zapatillas para que sirvan deben “llamarse” de 120 euros “pa´lante”. Como estamos en abril, obviemos la ropa, “técnica”, de abrigo de la que debemos hacernos. Lo que un relamido de la tele denominaba “fondo de armario”.

¡Maravilloso!, ¡ya “parecemos” corredores!, pero lo que es correr, no corremos un pimiento. Para este baratísimo deporte necesitamos tener, un club que me proporcione el método para correr un poco más cada día y/o un entrenador. En mi caso un psicólogo deportivo, pues soy de ánimo frágil. Un táctico, ¡sí!, ¿qué pasa?. Yo he contratado los servicios de un táctico, como en los barcos de regatas grandes. Una persona que tome las decisiones por mí. “¡Ahora corre más!, ¡ahora párate un poco!, ¡pégate a ese grupo!”. De esta manera me ahorro tomar decisiones y si no consigo mis objetivos en la carrera, tengo a quien hacer responsable, organizado así para mí el atletismo siempre será un juego.

Todo esto hace que el deporte que practico no cumpla ninguna de las premisas por las que lo elegí. Lo que ocurre es que ahora estoy tan enganchado que no puedo dejarlo. Menos mal que mi “santa”, como hoy estamos en día de reflexión, ha sido la que me lo ha hecho ver.  Pero como también es el día del amor fraterno me lo ha perdonado.

 


La PREVENCION es la base de la buena salud. (nota enviada por Luis Zurita)

Si Usted ignora qué es lo que daña, no puede prevenir y -obviamente- queda expuesto a sufrir la enfermedad.

Es un servicio prioritario para nosotros, tenerlo al tanto de las últimas investigaciones en el campo de la salud.

Los últimos estudios han llegado a la siguiente conclusión:


a) En Japón se consumen muy pocas grasas y el índice de ataques al    corazón en ese país es menor que en Inglaterra y Estados Unidos.

b) Por otro lado, Francia es uno de los países que MAS GRASAS    consumen y aun así, el índice de ataques al corazón es menor al    de Inglaterra y Estados Unidos.

c) Claro, algunos lo atribuyen a que en Francia se toma vino tinto    y esto ayuda, sin embargo, en la India apenas se bebe vino    y el índice de ataques al corazón en ese país TAMBIEN es menor     que en Inglaterra y Estados Unidos.

d) Adviértase por otro lado, que si bien en España se bebe    DEMASIADO vino tinto, aún así el índice de ataques al corazón    también es menor que en Inglaterra y Estados Unidos.


f) Un detalle curioso lo representa el hecho de que, en Argelia,    por motivos religiosos y culturales, apenas se hace el amor y    el índice de ataques al corazón en ese país es menor que en    Inglaterra y Estados Unidos.

g) Por el contrario, en Brasil se practica el amor casi sin control    y pese a ello el índice de ataques al corazón TAMBIEN es menor    que en Inglaterra y Estados Unidos.


En Conclusión:

Puede seguir comiendo como un cerdo, bebiendo vino como un beduino luego de una travesía seca en el desierto y haciendo el amor a lo bestia SIN PROBLEMAS... lo que mata es HABLAR INGLES !!

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